martes 22 de enero de 2008

San Sebastián y yo (II)

Divido las entradas para no cansar más de lo debido... La segunda cosa rara del primer viaje me pasó el penúltimo día, a saber, jueves 17 de Enero...

Decido q lo de hacer régimen está muy bien, pero estoy en San Sebastián, y aquí se come de muerte... Así q ya está bien de hacer el ganso y vamos a darnos un homenaje... Y voy a ir a Casa Gandarias en la parte antigua... cuando me doy cuenta q jarrea en la calle, así q tan lejos no voy a ir, q está lloviendo y voy andando y sin paraguas...

Mientras bajo la cabeza y voy por la calle decidiendo dónde puñetas cenar, pq paso de volver al Va Bene!, paso por delante de un sitio llamado el nuevo Clos. Lo veo un poco pijo y decido seguir, pero empieza a llover un poco más y me refugio en la entrada. Mientras espero para seguir veo los "pintxos" y hay uno de milhojas con anchoa y boquerón en vinagre... y de repente el garito ya no es tan pijo, vamos como q no, como me está llamando...

Entro y me pido un par de pinchos estupendos... y cuando decido q ya está bien, pago y se me ocurre decirle al camarero que he cenado genial. A veces soy gilipoyas y hago cosas de estas. En ese momento, el camarero (q tb es el dueño) me empieza a contar su vida. Tengo la gran suerte q es francés y el español lo habla deprisa y mal. Así q trato de seguir una cocnversación en la que no soy capaz de entender más de una palabra de cada tres, a saber: "Mal", "chico", "Bullabesa" (es posible q dijera otra cosa) y a partir de ahí móntate tu la vida del francés.

Cojo más palabras: "Estados Unidos", "Someliere" (esta la dice el tío de cojones) y "Martín Bersasategi" (esta la pillo porque se lía y la dice como tres veces, cada cual peor)

Y en esas sigo, con cara de bobo y con el abrigo en la mano... Hasta q pillo una nueva palabra: "Bomeggos" y veo q pasa de mí q sale corriendo... Me veo salvado, hasta q pasa a mi lado y resulta que fuera hay Bombeggos, o lo que en español, de forma más ordinaria, llamamos bomberos... Hay un incendio en la casa de enfrente... de esto me doy cuenta porque allí están los bombeggos, y pq huele a quemado y no soy yo...

Como me despisto me vuelve a pillar el francés, y me empieza a contar otra de un incendio en esa misma casa la semana pasada... aprovecho q se asoma a ver a los bombeggos, me pongo el abrigo, le doy la mano y salgo corriendo bajo la lluvia, no sea q me invite a un Calvados y empiece de nuevo...